Se cerró el telón de la NFL, y fue de acero
Un año lleno de sorpresas no podía terminar sino con otra: la victoria de los Steelers de Pittsburgh en el Super Bowl XL.
Los dirigidos por Bill Cowher dejaron en el camino a los cuatro favoritos (Bengals, Colts, Borncos y Seahawks) y se convirtieron en el primera semilla seis en alzar el trofeo Vince Lombardi.
Fue el final perfecto para una temporada que empezó con el paso devastador del huracán Katrina por la ciudad del jazz, lo que dejó sin casa a los Saints de Nueva Orleáns, y que tuvo como condimento primordial la relación de amor-odio entre Terrell Owens y los Eagles de Filadelfia.
Se rompieron varios mitos. Ya no se puede hablar de que las luminarias sólo muestran a los jugadores de los equipos grandes (el MVP fue Shaun Alexander, de los Seahawks), ni que lo favoritos son los que siempre ganan: los Colts se convirtieron en el cuarto equipo en empezar con una marca de 13-0, y en el primero de los cuatro en no terminar como campeones.
Los Steelers no ganaban desde que fueran la élite de la NFL durante los 70, un equipo que ganó cuatro campeonatos gracias a su devastadora defensa, que fue denominada la “Cortina de Acero”. Después de tres décadas, Pittsburgh volvió a la cumbre, y con nombres diferentes pero un estilo similar, cerró el telón de la temporada.
Posted by surfingflea on 02/07 at 11:05 PM
Me alegro por el gran resume, triste es ver que los favoritos no llegaron como Payton Minning y los Colts. Mi corazon va al entrenador Tony Dungy que perdio a su hijo y no puedo concretar un sueno.